Titulares
Leyendas des Rock 2017 (julio 17, 2017 11:03 am)
Los Rebeldes (junio 11, 2017 5:17 pm)
Vuelve la leyenda (mayo 7, 2017 10:06 am)
Richard Avedon (abril 8, 2017 12:12 pm)
Nobel Dylan The times they are changing (noviembre 11, 2016 5:37 pm)
Therapy (noviembre 11, 2016 5:34 pm)
48 horas y una Luna Llena (noviembre 11, 2016 5:28 pm)

El síndrome Oversharing. La enfermedad de compartirlo todo

07/06/2016
Comments off
944 Views

Por Sergio Magán

Aumentar el número de seguidores, obtener “me gustas” o convertir nuestro próximo tuit en trending topic se ha convertido casi en una obligación, una especie de competición que no sabemos muy bien hacia donde nos lleva.

El 82% de los españoles de entre 18 y 55 años tenemos acceso a Internet y de media estamos presentes en tres redes sociales.

Esta eclosión de las redes sociales en nuestra sociedad ha hecho que la forma de relacionarnos haya cambiado considerablemente, y que aparezcan entre nosotros nuevos problemas, problemas que pueden solucionarse muy fácilmente aplicando simplemente el sentido común o problemas que si no se atajan a tiempo pueden ser muy difíciles de solucionar.

Entre esos problemas hoy voy a hablar del síndrome oversharing. A continuación trataré de explicar en que consiste este síndrome y como protegernos de él.

¿Qué es el síndrome oversharing?

El síndrome oversharing es un termino anglosajón que sirve para definir la sobreexposición a la que nos sometemos nosotros mismos al compartir gran cantidad de datos personales en nuestras redes sociales, en otras palabras es el síndrome de compartirlo todo en Internet.

Utilizamos las redes sociales para estar conectados con nuestros familiares, amigos e incluso para acceder a nuevas y mejores oportunidades laborales.

La hiperconectividad ha hecho posible que compartamos cada vez más nuestros momentos personales, familiares o profesionales.

Pero, ¿alguna vez nos hemos preguntado si lo que compartimos lo ven sólo nuestros amigos o lo estamos compartiendo con todo el mundo?, ¿es necesario compartirlo?, ¿la información que estoy compartiendo puede ocasionarme algún problema?

No está de más recordar que todo lo que subimos a la red deja de pertenecernos. Da igual que tengamos un perfil privado y que sólo lo pueden ver nuestros amigos, nada es privado en Internet. Una vez en la nube, un desaire de nuestra pareja o una persona con los conocimientos necesarios puede hacer que una información que a priori se considerábamos privada se convierta en pública.

No seré yo quien criminalice las redes sociales, ya que considero que son una herramienta fundamental para la socialización de las personas y suponen un gran avance. Las redes sociales por definición fueron creadas para facilitarnos la vida, pero es imprescindible que siempre las utilicemos con responsabilidad.

Los problemas aparecen cuando hacemos un uso sin control y excesivo de ellas, sin tener en cuenta el alcance o repercusión que puede tener cualquier cosa que publiquemos, y por supuesto cuales pueden ser las consecuencias que esa información puede tener en manos de las personas erróneas.

En el mundo real elegimos a nuestros amigos y protegemos nuestra privacidad con una precisión excelsa, entonces ¿por qué no actuamos de igual manera en el mundo virtual?

Nos levantamos dando los buenos días en Facebook, compartimos nuestro desayuno en Instagram, publicamos nuestros logros cuando salimos a correr, selfies en el gimnasio, fotos de nuestra vacaciones, fotos de nuestra casa con geolocalización incluida e incluso la de la botella de vino que vamos a tomarnos esta noche durante la cena.

Si estamos tristes lo publicamos, si estamos felices también …y así hasta el infinito.

¿Estamos actuando bien? ¿Es malo? La respuesta a esta pregunta en mi opinión es que no, no es malo, siempre que lo hagamos en su justa medida.

En cambio si compartimos contenido e información sin control, es cuando estamos bajo el síndrome oversharing.

Riesgos del oversharing

El riesgo del oversharing se multiplica cuando esa sobreexposición no la realizamos sobre nuestras vidas, ya que somos personas adultas en condiciones de tomar decisiones, el oversharing es especialmente peligroso cuando como padres hacemos un uso excesivo de la información de nuestros hijos. Sin su autorización les creamos una identidad digital que puede causarles perjuicios a medio o largo plazo.

Lo que compartamos ahora de nuestros hijos puede afectarles en un futuro y es nuestra responsabilidad crear y ayudarles a crear un reputación digital correcta.

Hace pocos días leíamos que Francia se había convertido en el primer país donde los niños ya pueden demandar a sus padres por publicar sus fotos en las redes sociales. Las autoridades francesas podrán imponer multas de hasta 45.000 euros y un año de prisión por publicar fotos íntimas de sus hijos en las redes sociales sin permiso.

El orgullo de padres nos hace querer mostrar muchos de los momentos graciosos de nuestros hijos, pero nos olvidamos que lo que hoy puede parecer gracioso mañana puede dejar de serlo, y cuando eso pasa puede llegar a perjudicar su vida pudiendo desembocar en casos de sobreexposición social o bullying por poner un ejemplo.

Cosas tan simples como efectuar una correcta configuración de privacidad en nuestras redes sociales y no compartir datos privados no eliminará esos riesgos, pero puede ayudar a minimizarlos.

Antes de publicar una foto de tu hijo piensa en su futuro y recuerda que esa foto o vídeo tan divertido a la larga puede causarle problemas.

La mejor recomendación que se puedo hacer es que antes de pulsar el botón de “publicar” en Facebook o cualquier red social debemos tener el máximo cuidado y aplicar ante todo sentido común. Es nuestra responsabilidad enseñar a nuestros hijos a comportarse en estos nuevos escenarios digitales educándolos tecnológicamente y con el ejemplo.

DESCÁRGATE LA REVISTA COMPLETA

Banner Descarga 02

Comments are closed.